Los empresarios son conscientes de la importancia de identificar su posicionamiento en el mercado y crear ventajas competitivas para crecer y ser rentables a largo plazo.
Del análisis de las diferentes áreas podremos sacar conclusiones útiles sobre nuestra posición y las oportunidades de crecimiento:
– Nuestra diferencia respecto a la competencia, área A, nos permitirá valorar la consistencia de nuestra ventaja competitiva.
– La paridad con las empresas de la competencia, área B, nos llevará a cuestionarnos nuestro grado de efectividad.
– La ventaja de nuestros competidores, área C, deberá hacernos reflexionar sobre las oportunidades para contrarrestar esa ventaja.
– Las necesidades de los clientes no satisfechas, área E, merecen especial atención por las oportunidades de crecimiento que ofrecen.
– La suma de D, F y G nos informa sobre el valor creado por nuestra empresa y los competidores y que los clientes no necesitan.
– Un último factor que llamará nuestra atención es que el área A es minúscula a ojos del consumidor.













